En tierras de la comarca de A Ulloa, a solo 7 km de Melide, se alza el Castillo del Pambre, para muchos el mejor ejemplo de arquitectura medieval militar de Galicia, y de los pocos que quedó en pie, tras las revueltas irmandiñas. Este edificio se ha reconstruido recientemente y ya se puede visitar de nuevo, tras estar un tiempo cerrado. Te gustará la visita, el centro de interpretación y también el entorno, un espacio natural muy tranquilo junto al río Pambre.
En la carretera nacional 547 que une Melide y Palas de Rei, a mitad de camino, hay un lugar llamado O Coto. Tomando este desvío y siguiendo por la LU-P-4001, o bien desde Palas por la LU-P-4002, llegas a un lugar llamado Leilón, donde está señalizado el castillo. Es fácil perderse, ante la duda o si no llevas navegador puedes seguir las señales del Balneario del Pambre, que está muy cerca, a unos 3 kilómetros, o la aldea de Pambre, casi al pie del castillo.
En verano abre de 11 a 14 h y de 16 a 20 horas, y en invierno de 12 a 17 horas de forma ininterrumpida. Únicamente cierra los lunes. Cuenta con un pequeño aparcamiento en una parcela cercana. Al cruzar el puente sobre el foso y atravesar la entrada debes dirigirte al centro de interpretación, pues la visita empieza aquí. La entrada cuesta 3 euros para los adultos, los menores de 12 años no pagan.
Las cuatro salas iniciales incluyen un audiovisual sobre el castillo, paneles explicativos sobre los diferentes linajes que habitaron el castillo, cómo era la organización en la época medieval, una cronología de las diferentes etapas por las que pasó el monumento y también la relación con el Camino de Santiago, que en Melide une su trazado Primitivo con el Francés.
Después se puede hacer un recorrido por las murallas disfrutando de las vistas sobre toda la zona, subir a la torre y asomarse entre las almenas, mirar por las ventanas, ver las diferentes estancias y ver la antigua capilla de San Pedro, del siglo IX-X, y lo más antiguo del conjunto. El castillo es del siglo XIV, y fue construido por Gonzalo Ozores de Ulloa. Fue escenario de diferentes disputas medievales, perteneció a los Condes de Monterrei y también a la casa de Alba.
Si quieres comer o alojarte por la zona tienes el Balneario del Pambre, con parque infantil exterior, la casa rural Parada das Bestas, con piscina y un excelente restaurante, y también otros establecimientos rurales como Casa Blanco, también con un amplio jardín, zonas exteriores y juegos para los niños.