Qué ver en Praga en plan turismo cultural

Si queréis planificar vuestra escapada y saber qué ver en Praga os recomendamos planificar bien un destino que podéis encontrar bastante masificado en determinados momentos del año, aunque solo en algunos de sus puntos. No en vano el centro histórico de esta ciudad está declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Hay muchos motivos por los que no olvidaré Praga, pero sin duda los que os quiero contar hoy aquí son los que creo que objetivamente son los más destacables de este destino, uno de los más turísticos del mundo, pues la República Checa acoge más de 22 millones de visitantes cada año.
Una arquitectura espectacularmente cuidada y ornamentada, con gran peso del modernismo, hace brillar esta ciudad que ya desde la primera imagen sorprende y enamora. Pero no todo son luces debido a la masificación turística, así que vayamos analizando punto por punto cuáles son sus principales lugares de interés y lo que desde aquí os recomendamos visitar.

Un paseo junto al río
Pues sí, imagináis bien, hablar de qué ver en Praga es hablar de su famosísimo puente de Carlos, epicentro del turismo de la ciudad junto con el reloj astronómico y el castillo. Para una primera toma de contacto con la ciudad es muy recomendable un paseo, si podéis hacerlo al amanecer o anochecer mejor, os evitaréis coincidir con miles de personas haciendo selfis y tocando cada rincón del puente por si les da suerte o para volver a Praga. Nosotros rompimos esta tradición pero aún así esperamos volver, ya os lo contaremos.
La parte este de la ciudad es zona histórica, bastante concurrida sobre todo por turismo europeo, y la parte oeste es donde está el castillo y al caer la noche tendréis una vista preciosa del mismo iluminado. En nuestro caso nos alojamos en el hotel Garden Court, en la calle Spálená, a solo unos minutos de la plaza de la Ciudad Vieja.
Desde la Casa Danzante, hasta el Rudolfinum, tenéis un paseo maravilloso junto al río Moldava, por el que transitan diferentes barcos turísticos que merecen la pena si queréis una perspectiva distinta y tranquila de la ciudad. Nosotros hicimos el crucero que sale del pasadizo que hay bajo el puente de Carlos, que incluye también visita al museo de la historia. Tiene locución en varios idiomas, dura más de una hora, e incluye una consumición y pincho. Los barcos son de madera, de estilo tradicional, y el paseo es muy tranquilo, con bastante trayecto por el canal de Certovka, uno de los rincones más bonitos de la ciudad.

Lo más visitado de Praga
Si queréis empezar por lo más visitado de Praga tomad nota y armaos de paciencia, porque hay algunas zonas donde hay cola y mareas humanas. Pero realmente si salimos de ese bullicioso centro turístico es una ciudad maravillosamente tranquila.
– Puente de Carlos: el puente más viejo de Praga, de medio kilómetro de longitud y decorado con tres torres y numerosas esculturas de santos y figuras veneradas en el momento de su reconstrucción, aunque sus origen es del siglo XIV.
– Reloj Astronómico: el archifotografiado reloj de la torre del ayuntamiento viejo, un edificio visitable en rutas guiadas que os llevarán por sus salones y sótanos medievales. Desde abajo y en determinadas horas puedes ver cómo los apóstoles giran, aunque mejor se ven desde dentro.

– Castillo de Praga: con orígenes en el siglo IX, este monumento se visita en la parte alta de la ciudad bien caminando un buen trecho desde su centro histórico o bien tomando un tranvía (nº22 o 23). Lo más interesante para nosotros fue el callejón del Oro, antiguas viviendas de los criados, después habitadas por artistas, musealizadas.
– Catedral de Praga: está dentro del Castillo y frente al Antiguo Palacio Real, también bastante concurrido. Un templo gótico dedicado a San Vito que destaca por sus bellas vidrieras, algunas elaboradas por Alfons Mucha, y acoge tumbas de algunos reyes checos por lo que es también otro imprescindible que ver en Praga.
– Barrio Judío: un conjunto de museos, de los más caros, que permiten ver un conjunto de sinagogas, como la Viejo-Nueva, del siglo XIII, y el curioso cementerio judío de la calle Siroká donde está enterrado Kafka.

Lugares recomendados de Praga
Entre las recomendaciones que os queremos hacer para vuestra escapada a Praga están recursos turísticos más desconocidos y poco frecuentados. En parte porque la entrada era más cara, o requería inscribirse en visitas guiadas, como única forma posible de visitarlas.
– Santuario de Loreto: un santuario barroco que esconde una réplica de la santa casa de Nazareth donde sucede el milagro de la Encarnación. Además tiene un bonito claustro, un museo de arte sacro, y está a unos 800 metros del Castillo, por lo que es un buen complemento a lo fundamental que ver en Praga.
– Museo Técnico Nacional: muy completo y tranquilo, perfecto para familias. Está en lo alto de una colina, rodeado del parque de Letná. Tiene diferentes plantas y secciones con temáticas que abarcan diferentes medios de transporte aéreos, náuticos y terrestres, así como fotografía y otras curiosidades.

– Palacio Lobkowicz: una joya barroca escondida en el castillo de Praga que muestra la historia de la familia y una importante colección de obras de arte (pintura, escultura, armas, mapas, cerámica o relicarios) como la curiosa Bird Room, con cuadros de aves hechos con sus propias plumas.
– Niño Jesús de Praga: una devoción muy arraigada que tiene su santuario en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria. Una figura de cera del siglo XVI tallada en España, y custodiada por los carmelitas descalzos de Praga. Su historia y milagros pueden palparse en su museo, en el que se atesoran más de 300 vestidos.

– Biblioteca Clementina: se considera una de las bibliotecas más bellas del mundo. Un espacio barroco, en su día ocupado por los jesuitas, que podéis visitar en ruta guiada en inglés (previa reserva) en el Clementinum junto con la curiosa torre del Observatorio a la que puedes subir para ver los antiguos procedimientos científicos y su armazón interior o las vistas.
– Rotonda de San Martín: una de las iglesias más antiguas de Praga, situada en la fortaleza de Vyšehrad. Es del siglo XII y fue usada como prisión y como polvorín. Hoy es una capilla con culto y con un ábside policromado.
– Galerías y pasajes: los edificios de Praga, sobre todo en zonas como la Plaza de Wenceslao y las calles más comerciales. Son auténticos laberintos construidos en las primeras décadas del siglo XX, con pasillos y pasillos llenos de comercios, oficinas o portales. Un buen ejemplo es el pasaje Koruña.
– La torre del puente de Carlos: otro de los imprescindibles que ver en Praga, pero a primera hora de la mañana para evitar el mogollón de gente. La verdad es que como hay que subir todo por escaleras hasta arriba son pocos los turistas que culminan el recorrido.

Qué hacer en Praga
Praga admite mil actividades porque es una ciudad muy turística y la oferta es amplia. Además de pasear y descubrir la ciudad, os proponemos algunas opciones que nosotros disfrutamos de verdad.
- Comer en un restaurante modernista: el palacio de la Casa Municipal de Praga es un edificio modernista construido en los primeros años del siglo XX por dos arquitectos checos. Puede resultar algo caro para la media de la ciudad, pero merece la pena probar la experiencia.
- Probar la cerveza checa: es la bebida nacional, y como en otros lugares de Europa se sirve en jarras de medio litro. No resulta cara y puedes pedirla en cualquier lugar pues hay diferentes marcas como Gambrinus, Pilsner, Budweiser, etc.
- Degustar vinos de la región: en República Checa hay vinos en la zona norte de Bohemia (Pinot y Chardonnay) y el sur de Moravia, donde se producen tintos y moscateles.

- Subir a la torre de televisión Žižkov: una espectacular torre a la que se puede acceder por ascensor y ver una panorámica de la ciudad a 216 metros de altura. Está en un barrio tranquilo y lleno de edificios de principios del siglo XX.
- Ver la Estación Central: una auténtica inmersión en una infraestructura de finales del XIX renovada en estilo Art Nouveau por Josef Fanta.
Desde luego habría muchas más cosas en la lista, de hecho, nosotros vimos un buen número de museos porque adquirimos la Praga Card. Al final echamos cuentas y compensa, pero también es cierto que al final te vas encontrando muchos lugares que no están incluidos o requieren reserva, y por tanto cierta planificación.

Comer o cenar en Praga
Nosotros probamos un poco de todo los días que estuvimos por la capital checa. Restaurantes elegantes o más caros, y otros más del montón, o también algunos situados en lugares bonitos. Entre lo que ver en Praga sin duda está la gastronomía y las cervezas o vinos.
De entrada os recomendaríamos los de la cadena Kolkovna como el Olympia, son cervecerías con un ambiente bastante internacional, y también tienen carta para picar algo. Tienen varios ambientes, y un horario de cocina amplio.
De lo más bonito que ver en Praga, sin duda el Kavarna Obecni Dum, con su espectacular comedor Art Nouveau y unos platos tan sabrosos como sorprendentes. Merece la pena visitar el aseo aunque solo sea por ver el edificio por dentro. Cada plato es una obra de arte.

En los alrededores del castillo y en una calle en escaleras bastante escondida está el hOST, un restaurante italiano y buenos vinos. El comedor tiene unas vistas increíbles sobre la ciudad.
Y la cafetería del castillo de Praga, para un café matinal tranquilo, también recomendable entre las cosas que ver en Praga, o algún restaurante por la zona de Visehrad como U Kroka, con especialidades locales como el Goulash y una terraza muy agradable.
Prescindibles
Como en tantos lugares, entre lo que ver en Praga también hay cosas prescindibles. Por aquí os dejamos las sombras, muy poquitas, de un viaje que desde luego tiene balance positivo, yo ya estoy deseando volver.
- El Trdelnik: ese rollito de canela que huele genial y a pesar de ser rumano está por toda la zona turística y puede rellenarse de helado, frutas, nata o topings. Resulta bastante empalagoso y sobre todo para comer por la calle.
- Las tiendas de chuches: también se han puesto de moda por el casco histórico y con equipamientos espectaculares… pero al final tanto azúcar igual es perjudicial :/
- El barrio judío: también muere de éxito, y con tanta gente y riadas de freetours pierde interés, además no está bien panelizado salvo alguna sinagoga. Excepto el cementerio que, la verdad, impresiona.
- El reloj astronómico desde la plaza: imposible pillar sitio para grabar el baile de los apóstoles.
- El shopping: aunque comer resulta increíblemente barato, lo cual indica cómo ha subido la hostelería en España, las tiendas de ropa o calzado son bastante caras, y ya no digamos las marcas.
Tenéis mucha info en la página oficial de turismo de Praga
Otras capitales europeas
Por
Carmen Delia Díaz
, 22 de septiembre de 2025
Carmen Delia Díaz
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Carmen Delia Díaz
Filóloga, periodista y guía turística oficial de Galicia, especializada en comunicación empresarial, recursos turísticos y turismo familiar y cultural















