Un paseo por Braga con niños nos permite descubrir una de las ciudades con más esencia del norte de Portugal. Animada y cultural, con un patrimonio lleno de rincones y visitas de interés, y una gastronomía con todas las garantías de la cocina portuguesa tradicional.

Después de varias visitas con peques de diferentes edades, os recomendamos algunos rincones en los que podéis compaginar vuestras inquietudes de turismo familiar y turismo cultural con parques y espacios de interés para los más pequeños.

Algunos datos

Esta ciudad al norte de Portugal es una de las más pobladas del país. Te sorprenderá recorrerla si decides hacer una escapada de fin de semana. Sus edificios, las calles del casco histórico, los parques… todo allí huele a tradición pero con un punto de modernidad.

Es una escapada que recordamos con especial cariño y que hoy queremos compartir con todos los que tengáis Portugal a tiro de piedra. Nos damos un paseo por Braga con niños pequeños para contaros algunos descubrimientos.

A dos horas y media de A Coruña, o una de Vigo, esta ciudad está bien comunicada por autovía. Una urbe de las más antiguas del país, de raíces romanas, y de gran relevancia a nivel artístico religioso. Su catedral, del siglo XII y el museo que alberga, las increíbles vistas desde el santuario del Bom-Jesus o el Jardim de Santa Bárbara son algunas de las visitas imprescindibles por Braga con niños.

La Catedral de Braga y su museo

Esta seo fue la primera del país, pues su construcción se inició en el siglo XI. Si queréis visitarla podéis acercaros directamente a la misma en horario de mañana y tarde hasta las 18 h. El coste de acceso es de 4 euros por persona.

El templo es medieval de origen, pero quizá lo más visible a día de hoy es el estilo barroco, debido a su coro y órganos profusamente decorados. En su interior abundan los techos y paredes policromadas o con azulejo. En su exterior cuatro capillas y claustros, con reconstrucción del siglo XVIII-XIX sustituyendo el antiguo claustro gótico.

La pila bautismal, imágenes como «Nossa Senhora do Leite» o la tumba de madera gótico-flamenca son algunos de sus tesoros, que podemos ver tanto en el interior del templo como en la zona del Tesoro de la Catedral, cuatro plantas llenas de orfebrería, relicarios, textiles litúrgicos e imágenes de arte sacro.

El Museo dos Biscainhos

En la calle del mismo nombre, a un paso del Arco da Porta Nova de la ciudad, encontramos un palacio barroco de lo más interesante. Se puede adquirir la entrada allí mismo, y tiene un coste de 5 euros por persona. Incluye la visita a este singular edificio habitado en su día por la familia de Constantino Ribeiro do Lago, y pasa por diferentes herederos hasta que a mediados del siglo XX la adquiere una junta y en los 70 abre sus puertas como museo de gestión pública.

Lo más sorprendente de la casa, con elementos del siglo XVII, XVIII y XIX, es su atrio de entrada y la escalinata, las caballerizas, los jardines (que nosotros no pudimos visitar por estar cerrados por mantenimiento) y las colecciones interiores en torno a un patio central, con cerámica, mobiliario, pinturas, artesonados, y diferentes objetos atesorados por quienes habitaron la casa durante esos tres siglos.

Un paseo por el centro histórico

Braga es una ciudad llana y fácil de recorrer a pie, puesto que no es muy extensa y accesible a carritos. Pasear por la Avenida da Liberdade, llegar hasta la Praça da República y callejear por el casco antiguo, fijándote en cada edificio, en cada plaza y en cada rincón te resultará muy interesante.

Hay un bonito parque infantil en esta plaza, junto a la Avenida Central donde puedes hacer una parada técnica si los peques se impacientan con tanta ruta urbana. Y otra en la plaza do Conde de Agrolongo, con zona de sombra para poder aprovechar durante los meses de más calor. 

En toda la zona peatonal, además de predominar la historia está vivo el comercio y los establecimientos de hostelería. Puedes tomar algo en las terrazas de Justino Cruz, ver el Palacio Arzobispal o la Cámara Municipal, o cenar en algún rincón tranquilo como el  Largo do Paço.

Braga sin gluten

La verdad es que en Portugal no hay muchas opciones confiables para comer sin gluten. Nosotros en Braga únicamente encontramos A Melhor (Paio Méndes, 3), 100% gluten free y donde recomendamos reservar. El Anjo Verde (Largo da Praça Velha 21), con alguna opción sin gluten. Y el la Mafia se sienta a la Mesa (Gonçalo Sampaio 21), un poco fuera de precio y para ir sin prisas, pero con una opción de pasta sin gluten y algún aperitivo.

Por lo demás, si vais a restaurantes de cocina portuguesa fuera de las grandes ciudades o los núcleos más turísticos no es complicado encontrar una carne con verduras y arroz de guarnición, de menú y a precios asequibles. Nosotros comimos genial en la Taberna do Migaítas (Dom Gonçalo Pereira 39) o de camino a Braga en el restaurante 2 Penedos (Ntra. Stra. da Graça, 7) en el distrito de Aveiro.

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Por

Carmen Delia Díaz

, 8 de septiembre de 2025

Carmen Delia Díaz

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  1. […] Portugal con niños: de paseo por Braga […]

Carmen Delia Díaz

Filóloga, periodista y guía turística oficial de Galicia, especializada en comunicación empresarial, recursos turísticos y turismo familiar y cultural

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