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Las marismas del Mandeo: mini-ruta y pazo

  • mayo 21, 2017
  • por Carmen Delia Díaz
  • 3 Comentarios
Las marismas del Mandeo: mini-ruta y pazo

Hemos hablado mucho del Mandeo en nuestro blog en todo su recorrido. Hoy nos detenemos en su último tramo, antes de desembocar en el mar, formando las marismas del Mandeo. Este rincón del concello de Bergondo, Betanzos y Paderne alberga más de mil hectáreas de amplios meandros, juncos, fondos limosos, y numerosas especies típicas que albergan garzas, garcetas, patos y otras aves.

Para llegar al inicio de esta ruta desde la localidad coruñesa de Bergondo debes seguir las indicaciones al Pazo de Mariñán. Desde la glorieta de Os Condes, en la AC-164, tomamos la AC-161 hasta Miodelo. Un poco antes de pasar bajo la autopista seguimos un desvío a la izquierda y a pocos metros vemos un panel que señaliza la ruta. Hay una pequeña explanada donde podemos intentar dejar el coche.

La ruta de las marismas

Las marismas son espacios donde se mezcla agua salada con agua dulce, un ecosistema arenoso y húmedo donde las plantas crecen sobre el agua. Juncos, salicornias, verdolagas, etc. La ruta que hoy os proponemos es de 2 kilómetros desde Miodelo hasta el Pazo de Mariñán, donde también hay una zona de aparcamiento. Es llana y perfecta para hacer con niños.

Por el camino, bastante sombreado en esta época del año, irás viendo las marismas desde varios puntos, pues discurre junto al río Mandeo, y también puedes ver plantas aromáticas como el hinojo o la menta. Hay un punto en el que si sigues de frente sales a la carretera, pero debes tomar a la derecha pasando justo bajo el puente de la autopista. Al final, tomando a la derecha, la senda sigue para salir finalmente a la carretera, ya a pocos metros del Pazo de Mariñán. Este último tramo nosotros lo hicimos por el arcén, con mucho cuidado pues es una carretera con curvas y los coches pasan a gran velocidad.

Visitas al Pazo de Mariñán

Esta construcción palaciega gallega del siglo XVIII tiene su origen en el siglo XV, vinculado a la defensa de esta zona de la ría dada la proximidad de la ciudad de Betanzos. También se le conoce como el Pazo de Láncara, por el linaje de su último propietario, Gerardo Bermúdez de Castro, que falleció en Madrid en 1936 sin descendencia y lo donó a la Diputación.

El edificio, y parte de los jardines, que vemos hoy son barrocos, con una reforma integral en 1975. En esta época se equipó con muebles que no son originales del Pazo pero sí tienen gran antigüedad o valor artístico y se instaló allí una interesante pinacoteca de autores gallegos, entre otros. Impresiona la enorme lareira, con bancos alrededor, y que era el centro de la casa para calentar el resto de las estancias. También sus escalinatas, la terraza del comedor, o las diferentes salas que toman su nombre del color del mobiliario y los cortinajes.

Este edificio es un auténtico palacio que en su día se ofreció a los reyes como residencia de verano pero hoy se usa esporádicamente para eventos de la Deputación de A Coruña. También está abierto al público en general en determinados horarios y días de forma gratuita. Los jardines se pueden visitar de forma libre entre las 11 y las 20 horas, y el Pazo, en temporada (Semana Santa, Verano, etc.), entre las 11 y las 18 h en visitas guiadas: cada 45 minutos. La visita dura media hora y yo no la recomendaría con niños muy pequeños pues no está adaptada para ellos: se ven los cuadros, objetos y muebles más relevantes, las estancias como comedor o salones, la lareira, o la capilla.

Las normas de la visita son ciertamente estrictas: prohibido hacer fotos en el interior del edificio (ni siquiera desde las ventanas hacia afuera) y móviles en silencio. En los exteriores: jardín, mirador, etc. sí se pueden realizar fotografías.

por Carmen Delia Díaz, mayo 21, 2017
  • 3
3 Comments
  • Adriana
    septiembre 9, 2018

    La ruta de las marismas de Bergondo es lo que podría ser y no es. Totalmente descuidada, con mucha maleza, sin señales y las zarzas tan altas que impiden ver las marismas. Sólo vale la pena el pazo, una belleza.

    • Carmen Delia Díaz
      septiembre 10, 2018

      Hola Adriana, gracias por comentar. Nosotros la vimos bastante limpia aunque en algún tramo podías encontrar algo de basura porque la gente no es nada cuidadosa cuando visita entornos naturales. Te damos la razón en que podría estar más cuidada y promocionada. Incluso echamos de menos unos metros de acera en el último tramo, pues inevitablemente hay que echarse a la carretera para llegar al Pazo. Pero es un entorno precioso, y en el que se pueden ver aves desde el refugio de Paderne, en la orilla de enfrente.

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Carmen Delia Díaz
Divulgadora especializada en comunicación empresarial, recursos turísticos y escapadas con niños. Bloguera desde 2012 en Escapalandia.com
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