Casa da Ínsua: el primer parador de Portugal

En la localidad de Penalva do Castelo, en Viseu, se alza el palacio barroco conocido como Casa da Ínsua o Solar de los Albuquerques, por el apellido de sus propietarios. Está rodeado de jardines, conserva elementos etnográficos de gran interés como una antigua serrería, y está declarado propiedad de interés público desde los años 80.
El artífice del edificio actual, Luis de Alburquerque de Melo Pereira y Cáceres, fue capitán general de Mato Grosso y Cuibá en Brasil. Y en el siglo XVIII mandó reconstruir la finca familiar conservando la iglesia y algunos otros elementos, hasta convertirla en la propiedad que en 2015 se integró en la cadena Paradores de Turismo, y que está gestionado por el grupo Montebelo Hoteles&Resorts.

Cómo llegar al primer parador de Portugal
Acceder a este lugar es sencillo, pues está bien comunicado y cerca de la autopista A25, donde desde la salida 22 tendríamos que tomar la N329 durante unos 35 km.
Para hacernos una idea de distancias, este parador estaría situado a unas 4 horas y cuarto de Madrid, y aproximadamente la misma distancia de A Coruña en coche.
El recinto cuenta con un espacio de aparcamiento al aire libre, en el patio del conjunto, presidido por una gran fuente, y otros aparcamientos para las salas que tiene preparadas para bodas y eventos.

Un parador museo
Muchos paradores están ubicados en edificios históricos, y por tanto suele sorprender tanto su construcción como el equipamiento, con muebles históricos. Pero en este caso podemos afirmar que el edificio en sí es un museo en sí mismo, convirtiendo tu estancia en una auténtica experiencia.
La Casa Museo abarca una de las alas del patio de la fuente, donde se sitúa la recepción y las habitaciones de categoría superior, y en ella podemos ver diferentes salas como el comedor con acceso a la terraza, o sala das Camelias, o el salón del piano denominada «Bigaglia» por el arquitecto que diseñó su chimenea.

Pero perderse por las salas musealizadas de este primer parador de Portugal permite descubrir además la antigua cocina, la capilla que es la parte más antigua de la casa, del siglo XVII, e incluso la maquinaria del reloj de su fachada.
Una cosa que nos encantó es la acogida, la verdad es que en otros hoteles de la cadena también lo hacen muy bien, y te dan toda clase de explicaciones que ponen en valor el alojamiento histórico en el que estás. En este caso, de camino a la habitación, te explican los principales puntos de interés del edificio, lo cual es un acierto.

Quesería y Bodega
Otra de las joyas de este alojamiento son los espacios que encontramos salpicados por el jardín. Saliendo por la puerta principal y pasando bajo el arco encontramos la bodega, donde aún a día de hoy se etiqueta vino del Dão en sus diferentes variedades como tinto o blanco, y lo podéis adquirir en la tienda de este primer parador de Portugal en sus diferentes añadas.
En la propiedad se elabora vino al menos desde el siglo XVIII, y se cultivan variedades como alfrecheiro, roriz, touriga, o cabernet sauvignon, de tintas, y malvasía, encruzado o semillón de blancas, importadas en su día de Francia, además de touriga nacional.
Y otra de las cosas que sorprende de este conjunto es poder visitar su quesería, en laborables hasta las 17 horas. Se trata de un pabellón donde se elabora queso propio de la Serra da Estrela con denominación de origen protegida. Se elabora con leche de oveja tanto quesos como requesón, al estilo artesanal, y que también puede comprarse en el establecimiento o degustarse en su restaurante.

Cafetería y restaurante
El parador cuenta con cafetería en el patio acristalado de la casa, en la propia cafetería donde también se prepara el bufé del desayuno, como en la terraza. Nosotros aprovechamos para tomar la copa de bienvenida que ofrece Paradores a los clientes habituales mirando al jardín.
Si contratáis el desayunos, en él podéis encontrar los quesos típicos de la Serra da Estrela, panes de diferentes tipos, fruta variada, y postres del país como los famosos pasteles de nata y otras delicias, además de mermelada propia de esta finca barroca con tanto encanto. También se pueden pedir platos calientes o optar por cereales, yogures y otros alimentos.
En el restaurante se pueden solicitar platos de la zona como la tabla de quesos y aceitunas tan típica de Portugal, el bacalao que es el plato estrella, sobre todo en esta zona norte, o platos de carne con arroz, patatas y vegetales, entre otras cosas.
También, como en otros hoteles de la cadena, está muy bien la oferta de productos para celíacos, nosotros viajamos con uno, pudiendo probar tanto panes como repostería sin gluten a demanda en el bufé del desayuno.

Museos que ver en Casa da Ínsua
Si os dais un paseo por la finca enseguida veréis, además de la quesería y la bodega, diferentes salas con una muestra etnográfica de gran interés. Es el caso de la antigua serrería con ingenios eléctricos de bastante antigüedad, molinos diversos, tolvas, pañoles de herramientas, yunque, forja, etc.
Además, en la planta superior frente a la bodega, hay una interesante colección de mapas y láminas relacionadas con la estancia del propietario de la finca en Brasil.

Piscina y jardín
Uno de los rincones más agradables del conjunto es la piscina. Se accede atravesando los museos o bien rodeando el porticado salón do Pomar, donde además podréis ver carruajes antiguos.
La piscina está situada en un lugar tranquilo y soleado, y cuenta con vestuarios y cafetería, aunque nosotros la vimos cerrada. Tumbonas, sombrillas, y sendas de paseo alrededor, para darse un chapuzón, disfrutar de un buen libro o darse un paseo por el entorno.

Jardines de Casa da Ínsua
Este primer parador de Portugal cuenta con amplias zonas ajardinadas además de extensiones de cultivo de diferentes variedades de vino o una antigua fábrica de hielo.
Justo delante de la zona noble, está el jardín francés, con espacios de bambú, plantas aromáticas como la lavanda, diferentes variedades de rosas y dalias, camelios, boj, nenúfares, etc. También veréis un cisne en un estanque con agua corriendo, que se comunica con otros puntos de la finca.

En el ala este está el jardín inglés, perfecto para los días de calor. En él encontrarás altísimos y antiguos árboles, un estanque con patos, y diferentes sendas de paseo entre la vegetación. El estanque de los jarros, la estufa, el ovil y los pastos, el puesto de transformación eléctrica, el campo de cardo, el manzano, y algunos puntos más.
Desde diferentes puntos del jardín se divisa parte del valle a los pies de esta casa, y el entorno del río Dão y sus afluentes. Y dando un paseo de unos 10 minutos por la senda hacia el este llegaréis a la puerta de Media Naranja, que da acceso directo al casco urbano de Penalva do Castelo donde hay restaurantes, tiendas y otros servicios.

Las habitaciones
La parte de alojamiento de este primer parador de Portugal, Casa da Ínsua, se organiza en el ala histórica, donde están las habitaciones superiores, en torno al claustro, y enfrente, donde hay apartamentos en la zona denominada Ala do Arco.
Lo único que debéis tener en cuenta si reserváis a través de la página de Paradores, es que si optáis por una doble estándar os asignarán por defecto una cama de matrimonio. Así que si tenéis niños que ya no comparten cama, os veréis obligados a contratar una superior, en nuestro caso dos para poder estar en estancias contiguas.
Por lo demás, las habitaciones son amplias, con escritorio y sillón, y muy tranquilas al dar al jardín. Los baños también son muy amplios, con bañera, y productos necesarios por si os olvidáis alguna cosa en casa.

Paradores en familia o con niños
Lo cierto es que ya nos ha pasado en otros alojamientos de esta cadena, en el tema de familias, no afinan mucho, puesto que no ponen más de una supletoria para cuando son pequeños, y tampoco tienen en cuenta las edades del grupo a la hora de disponer de estancias contiguas ni comunicadas.
Por lo demás, nos encantó la sala de billar y juegos en la parte baja de la casa, el jardín al que se le podría añadir alguna zona de juegos infantil (o al menos nosotros no la vimos) y la tienda donde hay productos de todo tipo, incluyendo la cerámica que esta cadena hotelera fabrica en Vista Alegre en Ílhavo, un lugar del que os hablamos en su día.
Tenéis más info sobre la historia de este lugar en la entrada de Wikipedia.
Más que ver en la zona
Por
Carmen Delia Díaz
, 18 de agosto de 2025
Carmen Delia Díaz
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Carmen Delia Díaz
Filóloga, periodista y guía turística oficial de Galicia, especializada en comunicación empresarial, recursos turísticos y turismo familiar y cultural















