Baiona con niños: qué ver y hacer

Patrimonio, historia y espacios naturales como las playas que encontramos en el centro urbano. Esta villa real es un rincón idílico en las Rías Baixas, es verdad que es una localidad turística, bulliciosa y con mucho que descubrir, y más tranquila fuera de temporada. Hoy nos vamos de paseo por Baiona con niños o en familia para contaros qué ver y hacer si visitáis este municipio integrado en la comarca de Vigo.
Puerto pesquero, paseo litoral, playas y espacios naturales, y también casco antiguo que está declarado conjunto histórico-artístico y cuenta en el término municipal con una población de unos 12.000 habitantes, que aumenta bastante en temporada de verano.

Primer conocedor del Descubrimiento
No todo el mundo sabe que Baiona fue el primer puerto que tuvo noticia del descubrimiento de América, pues aquí arribó la Pinta el 1 de marzo de 1493. En su puerto encontramos una réplica de esta carabela que es un barco museo.
Para conmemorar este acontecimiento de esta villa que obtuvo un privilegio de los Reyes Católicos, se celebra cada año la fiesta de la Arribada, el primer fin de semana de marzo y declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional.

Castillo de Monterreal
Otro de nuestros paseos imprescindibles por Baiona con niños es el entorno de Monteboi, un recinto amurallado habitado desde la antigüedad y una fortaleza que acoge desde 1966 uno de los Paradores de Turismo con más encanto de Galicia.
Se puede acceder y recorrer en todo su perímetro por la muralla almenada, encontrando diferentes perspectivas de la villa y rincones históricos. Más abajo, el paseo que lo circunda entre puerto y playa es también una ruta recomendable para un rato de carreras con los más pequeños.
La torre do Príncipe, la del Reloj, la de la Tenaza y las puertas de la antigua muralla de la fortaleza, fueron desde la etapa medieval, pasando por el siglo XVI y con diferentes reformas, una fortificación inexpugnable para quienes se aproximaban a estas costas.

Dentro de las murallas vemos un espacio de bosque con vistas al océano, pequeñas playas, baluartes y torres, un santuario popular entre las rocas, y diferentes miradores. Además, si nos entra hambre podemos tomar algo en la cafetería del Parador de Turismo o comer en el restaurante Enxebre, un espacio con vistas al mar y situado en un edificio aparte.
Parque infantil de Baiona
El parque infantil más céntrico y completo de esta localidad de las Rías Baixas está en el entorno de la fortaleza, entre las playas de Concheira y Ribeira, y se completa con el paseo Pinzón y amplias zonas verdes y con equipamiento urbano.
En este espacio de recreo denominado A Palma hay un aparcamiento, instalaciones deportivas y áreas de juego infantil con tirolina. También encontramos la oficina de turismo.

Casco antiguo
Desde el puerto, es fácil internarse en la segunda y tercera línea de casas que conforman el entramado histórico, declarado conjunto histórico artístico. Bares y calles peatonales, atestiguan la importancia de esta antigua villa como núcleo comercial y también su relevancia a lo largo de los tiempos, además de su potencial turístico.
La ex-colegiata de Santa María es un templo románico del siglo XIII que podemos visitar en la parte alta de Baiona. Tiene paneles interpretativos reflejando algunas de las marcas gremiales que aparecen en el templo, como una coca, embarcación marítima antigua, las tijeras de un sastre o herramientas de carpintero. En sus retablos y capillas encontramos diferentes advocaciones, teniendo como principal la Virgen de la Anunciada, patrona de Baiona y de los marineros, cuya festividad se celebra en agosto con festejos que incluyen danzas tradicionales como la de espadas.

A pocos metros encontramos el santuario de Santa Liberata, un santuario barroco donde se venera la virgen y martir, patrona de los partos difíciles y mujer que fue crucificada en el siglo II. Se sitúa precisamente en uno de los accesos al casco histórico, en el que vemos calles peatonales empedradas y algunos edificios con soportales.
El cruceiro de A Trinidade, del siglo XV, bajo un baldaquino también de piedra y lugar donde se solía celebrar misa en tiempos de peste, el antiguo hospital de Caridad, el convento de las Dominicas o la Casa Lorenzo Correa, actual ayuntamiento, son algunos de los otros puntos de interés patrimonial que encontramos en el casco histórico de esta localidad marinera.

Plazas, estrechas rúas y casas porticadas, un conjunto de gran belleza con rincones como la Torre del Reloj, o la Casa de la Navegación que es un museo dedicado a los orígenes de la localidad, su puerto y entorno. O la capilla de la Misericordia, de la hermandad del mismo nombre, y cofradía más antigua de Galicia.
Puerto, paseo y marismas
Siguiendo hacia el puerto deportivo y puerto pesquero, pasamos otro saliente rocoso que separa este espacio de la playa de A Ladeira, otro de los arenales del municipio. En él encontramos sendas de paseo y varias esculturas como el monumento al delfín y la escultura de Soledad Penalta, en el entorno de la ermita de Santa Marta.
El extremo final de esta playa está integrado en las marismas del río Miñor, unas 90 hectáreas de litoral protegido con pasarelas de madera para recorrerlo e integrado en la Red Natura 2000. Fauna y flora de litoral conviven en este entorno de interés paisajístico y turístico, sin duda.

Entre Baiona y Cabo Silleiro encontramos una rareza que es una playa de cristales, como otras que hemos visto por Galicia adelante. La erosión del mar ha terminado por convertir un vertedero de vidrio en una marea de cristales de colores y conchas, preservadas al abrigo de las rocas. En este entorno, el bar del faro pequeño, convertido en taberna atlántica, es un lugar con mucho encanto para tomar algo.
Otro punto de interés natural del que tenéis más info en la web municipal y muy recomendado si vais a Baiona con niños es la Serra da Groba. A más de 600 metros de altitud y compartido con varios municipios, este ecosistema de montaña acoge también animales como jabalíes y zorros.
Faro de Cabo Silleiro
Una de las costas más bellas que podemos ver en Galicia, es precisamente espacio litoral de rocas bajas y paseo con carril bici casi a ras de mar. Un paseo de unos 5 km que merece la pena si vais con calma y queréis empaparos de océano Atlántico.

En una escapada por Baiona con niños, no dejéis de acercaros al faro de Cabo Silleiro, porque en su entorno acoge unas galerías militares de costa que tuvieron su papel en la defensa de todo este entorno litoral. Faro, baterías militares y varios miradores sobre el entorno componen un conjunto que merece la pena recorrer.
En este entorno está el hotel Talaso Atlántico, del que os hemos hablado aquí porque es un balneario fantástico para ir con niños. Cuenta con habitaciones familiares, guardería, parque infantil exterior y permite el acceso de los más pequeños con sus padres al talaso.

Virgen de la Roca
Precisamente en la salida hacia Cabo Silleiro, encontramos un monumento construido por el arquitecto gallego Antonio Palacios, con la cara y las manos de mármol talladas por Ángel García Díaz.
Este lugar es una atalaya que permite además ascender 15 metros de altura por dentro de la propia escultura, y asomarse al barco que la virgen tiene en su mano. En su entorno vemos un lugar tradicional de romería, donde se celebra cada último domingo de agosto una romería, y dotado con merendero, parque y zonas verdes, además de un Vía Crucis.
Por
Carmen Delia Díaz
, 23 de febrero de 2026
Carmen Delia Díaz
Artículos relacionados
Deja una respuesta
Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *

Carmen Delia Díaz
Filóloga, periodista y guía turística oficial de Galicia, especializada en comunicación empresarial, recursos turísticos y turismo familiar y cultural















